BLOG EN OBRAS.

Disculpad las molestias

viernes, 21 de diciembre de 2012

DEGENERACIÓN



Autor: David Pardo



SINOPSIS 

 Desde su casa en un pequeño pueblo de Valencia, un padre de familia ve por televisión los extraños sucesos que ocurren en las calles de Madrid durante una manifestación: los asistentes a la protesta han enloquecido y se atacan entre ellos con extrema violencia. A partir de ese momento su vida cambiará por completo. 

DEGENERACIÓN es una historia de supervivencia tras un apocalipsis zombi que no te dejará indiferente. Una hora y media de lectura vertiginosa, de acción trepidante y sin descanso. Un relato cargado de sentimientos, de contradicciones, capaz de retorcer tu corazón hasta estrujarlo. ¿Podrás llegar hasta el final? 

 Han dicho sobre DEGENERACIÓN:

 “En esta ocasión, el autor de «Pueblo de Sombras» nos sumerge en un escenario postapocalíptico donde nos aterrorizará con algo aún más terrible que los zombis que vagan por las calles abandonadas en busca de carne humana.” A.M. Caliani (autor de “El secreto de Boca Verde”)

 “Cuando el mundo se desmorona a tu alrededor solo hay dos caminos posibles: la rendición o la lucha. Con “Degeneración”, David Pardo consigue que el lector sienta como propios los sucesos terribles a los que se enfrenta su protagonista.” Marta Junquera (Paraíso4.) 

 “Relato escalofriante con el que David Pardo nos sorprende al conducirnos al terror más intenso y oscuro. En un mundo sin futuro, el peor enemigo puede esconderse dentro de uno mismo…” Carolina Márquez Rojas (Asociación de escritores La Destileria) 


 OPINIÓN de Carolina Márquez Rojas 

     Desde hace ya algunos años me he interesado por aquellos autores noveles que despuntan por sus trabajos y sin embargo no encuentran apoyo editorial o simplemente no lo desean porque prefieren autopublicarse y conservar así su independencia al margen del aspecto comercial del mundo literario. Eso es muy loable y respetable, siempre y cuando sus trabajos lleguen al público con un mínimo de calidad que el lector debe exigir siempre. Trabajos que deben ser revisados, corregidos y perfeccionados en maquetación, portada, sinopsis y escritura, además de ofrecer una historia interesante y original. Para encontrar autores de estas características, me propuse adentrarme en la selva que es Amazon, un lugar donde puede encontrarse de todo: mediocridad pero también mucha calidad si sabe uno buscar. Autores que combinan calidad con originalidad son Carlos Moreno Martín (Saga Quínox) Amelia Noguera (Escrita en tu nombre)o David Pardo (Pueblo de Sombras).

     Conocí a David hace ya algún tiempo y reseñé su novela Pueblo de Sombras. Por aquel entonces me pareció un autor que podría llegar muy lejos si se dejara aconsejar para mejorar su estilo. Su novela es excelente, pero peca de errores muy frecuentes en escritores noveles: descripciones demasiados extensas, la aparición de personajes que nada tienen que ver con la trama principal ni con las subtramas, y algún que otro fallo en cuanto a la utilización de las clases de narrador y de los "poderes" que tienen al relatar la historia. Pero la novela se mostró sumamente interesante una vez superados estos escollos del principio, y pude darme cuenta de que estaba ante un estupendo contador de historias que tenía mucho más que decir.

    Un buen día, David Pardo me habló de un relato largo que estaba escribiendo y me preguntó si podía leerlo y ayudarle en la corrección. Accedí de buen grado, deseando leer algo suyo después del tiempo transcurrido. Me movía la curiosidad por ver cuánto había cambiado su forma de escribir y si había enmendado algunos de los errores de su primer trabajo. Me quedé sorprendida: no solo seguía escribiendo estupendamente bien, sino que aprecié una evolución enorme como escritor. El trabajo de corrección fue un placer, al que se sumaron otros dos escritores: A.m.Caliani y Marta Junquera.

     DEGENERACIÓN es un gran trabajo, sin duda alguna. Se trata de un relato largo o novela corta, según como se mire, pero tiene todos los ingredientes de una buena narración, sin aquellos fallos que lastraban un poco su trabajo anterior. Me complace ver cómo un escritor trabaja y evoluciona a mejor porque se toma la molestia de seguir aprendiendo, sin darlo todo por sabido. David es un trabajador duro, constante y agradecido. Una esponja que absorbe lo bueno y desecha lo malo. Es un placer y un gusto trabajar con él, porque jamás cuestiona un consejo y mucho menos lo deja caer en el olvido.

     La historia entusiasmará a los amantes del género zombi, o Z, como lo llaman algunos. Pero también es una narración que llega a cualquiera al que le guste el terror y las historias de supervivencia bien contadas. He de advertir, sin embargo, que es un relato duro y cruel, salvaje hasta el final, y que no ofrece tregua ni descanso en el ánimo de quien se adentra en él. El desasosiego impregna al lector desde los primeros párrafos, e impide que se deje a un lado pese al horror que nos está destilando palabra a palabra hasta tener ganas de decir basta y suplicar que todo sea simplemente una pesadilla que terminará al despertar. Pardo retrata a la perfección esa crueldad que domina siempre el instinto de supervivencia. En un mundo infectado y sin futuro todo vale por el amor a los seres queridos. Incluída la degeneración del ser humano y su transformación en una bestia sin sentimientos ni remordimientos. ¿Es posible que el hombre sea capaz de olvidar el amor, la esperanza, la bondad, y caer en un pozo de oscuridad y desesperación? Pues David Pardo consigue que llegues a creer que sí es posible. Hacía mucho tiempo que no leía un relato tan desesperanzador como este desde que me enfrenté a "Y pese a todo..." de Juan de Dios Garduño. No me cabe duda que Pardo está a la altura de los grandes del género, y aún le queda mucho que contar. 

    Estaría escribiendo sobre DEGENERACIÓN durante mucho tiempo, pero no quiero desvelar cosas que son para disfrutar y descubrir a medida que se lee. Que no os frene el hecho de que sea una novela corta, porque la intensidad de sus páginas compensa que no dure más. Tiene la extensión perfecta para leer en un corto espacio de tiempo y sin embargo, para conseguir que perdure en la memoria. Le pido al autor que la publique algún día en papel, porque me gustaría que ocupara un lugar preferente en mi estantería dedicada al género Z... entre los grandes. Además, la gran portada del ilustrador Juan Antonio Abad (Juapi), bien se merece estar también muy visible, con esos trazos que han sabido captar muy sabiamente la esencia de la historia.

     Mi enhorabuena a David Pardo. Sigo pensando que llegará muy lejos.
     Tiempo al tiempo, os doy mi palabra. 


CAROLINA MÁRQUEZ ROJAS

Disponible en Amazon

lunes, 3 de diciembre de 2012

El Camino de Baldosas Amarillas



Autor: Juan de Dios Garduño



SINOPSIS


Las cosas no son fáciles tras la Guerra Civil. Una fría noche de diciembre, el pequeño Torcuato es obligado a abandonar todo aquello que ama cuando, debido a un desafortunado incidente, es ingresado en un manicomio de Valladolid. El único lazo que conservará con su pasado será un viejo libro prestado, El maravilloso mago de Oz. En los siniestros pasillos del psiquiátrico, Torcuato tendrá que hacer frente a sus propios miedos mientras intenta convivir con los extravagantes habitantes que ahora comparten su vida. Pero lo que no sabe nadie es que en lo más profundo del centro, el mal ha cobrado forma y aguarda a una nueva víctima.

 El Camino de Baldosas Amarillas es una emotiva novela del escritor Juan de Dios Garduño, situada en la posguerra española que habla de la crueldad humana y el egoísmo, pero también de la amistad, el amor, el sacrificio y el instinto de supervivencia. Un retrato de la naturaleza humana al completo envuelto por un espeluznante relato de auténtico horror con ecos victorianos. "El Camino de Baldosas Amarillas" es la nueva novela de Juande Garduño tras su éxito de ventas y crítica "Y pese a todo", ganadora del Premio Nocte a la Mejor Novela Nacional de 2010. La portada es obra de Daniel Expósito Zafra.


OPINIÓN de Carolina Márquez Rojas

    Tenía muchas ganas de leer esta novela porque si bien nunca me ha gustado el género zombi, Juande Garduño consiguió atraparme con “Y pese a todo…”, ya que se alejaba de los relatos de vísceras que no consigo entender ni me gustan. En aquella ocasión me sorprendió con una historia de supervivencia que inquietaba y se aproximaba a las grandes historias de Stephen King o Dean R. Koontz, los maestros del género internacionales (de los de aquí no puedo opinar pues no he leído nada sobre ellos, espero enmendar pronto ese error). Tiempo más tarde también me impactaron sus “Apuntes Macabros”, me hicieron disfrutar e incluso reír además de pasar miedo, sobre todo con un relato (mi favorito), para amantes de Arthur Conan Doyle, muy sherlockiano, y supe que me enfrentaba a un escritor muy grande dentro del género de terror. No me sentí defraudada entonces y no me ha defraudado ahora tampoco, al contrario: me ha sorprendido aún más y me ha dejado con la boca abierta y rendida de admiración.

    El camino de baldosas amarillas no tiene nada que ver con lo que Garduño ha escrito anteriormente, y aun así me ha sorprendido de igual modo. Esta es también una historia de supervivencia, pero no hay zombis, que lo sepáis, por si alguien está confundido y pretende encontrarlos. Lo que yo sí he encontrado y disfrutado, es un relato duro, cruel y realista hasta morir de pena y esperanza. Los tiempos de la posguerra civil nunca fueron fáciles y sin embargo nunca he leído cosas tan hermosas y escalofriantes como las que Garduño cuenta a golpe de palabras sencillas, claras y directas sobre esa época tan oscura. He apreciado una evolución enorme en la forma de escribir, un avance en su estilo que me llena de contento y que me dan ganas de pedirle mucho más.

    Es una historia preciosa, llena de frases que se te clavan en el corazón, y cuando estás herido y crees haberte recuperado, vuelven para clavarse una vez más. Hacía mucho tiempo que no sentía tanta ternura hacia un personaje como la que he sentido por Torcuato. El sentimiento de culpa que impregna su vida y su paso por el manicomio de San Juan de Dios es el motor de la narración, así como el amor que es capaz de sentir pese al horror que le obligan a vivir las circunstancias de un odio sin sentido en el marco de una España terrible y siniestra. El terror golpea y te sacude sin dar tregua ni un minuto durante la lectura.

    Garduño ha vuelto a conseguir que me emocione, vibre y no pueda dejar de leer una historia llena de dolor y esperanza. Me gusta cómo relata, a través de un estilo sin artificios, sin palabras grandilocuentes y de una forma extremadamente sencilla pero efectiva, las vidas de unos personajes llenos de bondad, inolvidables hasta el punto de no querer dejarlos escapar jamás. Eso significa que El camino de baldosas amarillas será una de las novelas que permanecerán en mi recuerdo para siempre, y esto no es fácil que suceda si uno no se enamora de esos personajes y su autor no ha sabido perfilarlos y trabajarlos como es debido.

    Una de las cosas que también me ha sorprendido, es ver cómo Juande Garduño quiere a sus amigos. Hay muchos guiños a ellos a través de los personajes, algo que a muy pocos autores se les ocurre hacer. Reconozco a varios de ellos entre líneas, e incluso me ha conmovido ver escrito mi apellido por ahí refiriéndose al gran García Márquez.

    Y por último, y no por ello menos importante, esta novela no sería la misma sin la excepcional portada de Daniel Expósito. Este artista es una maravilla y aporta mucho misterio a una historia que hace que se venda sola por su atractivo visual. El equipo que forma junto a Garduño es de los mejores que existen en el panorama nacional.

    Muchas emociones, una historia hermosa y entrañable y muchas referencias literarias a lo largo de la narración: El mago de Oz es la clave y el hilo conductor de ella, a lo largo de un camino de baldosas amarillas que conduce a creer que a pesar de la sinrazón del ser humano, aún queda un hueco para la bondad, el amor y la esperanza...

CAROLINA MÁRQUEZ ROJAS


 
  
Banda sonora original de Félix Royo.


Mi agradecimiento a Juande Garduño, por su confianza.