BLOG EN OBRAS.

Disculpad las molestias

martes, 27 de abril de 2010

El Viajero del siglo

Andrés Neuman

Reseña publicada en Macgregoradas2010

El viajero del siglo es un ambicioso experimento. Propone volver a mirar el siglo XIX con la perspectiva del XXI. Buscando una posada para pasar la noche, Hans detiene su coche de caballos en Wandernburgo, una ciudad entre Sajonia y Prusia. Se queda un día más y, al siguiente en la Plaza del Mercado, se fija en un anciano que toca el organillo.

Emocionado por la música, se acerca a dejarle una propina y a conversar con él. Pronto entablan amistad y la estancia de Hans se alarga indefinidamente. En una recepción de personalidades y familias importantes, conoce a unos apasionados contertulios y, sobre todo, a Sophie, la hija de uno de ellos. Aunque la joven está comprometida, surge el amor al que amenaza un enmascarado asesino que ronda la ciudad.


El viajero del siglo es un diálogo entre la Europa de la Restauración y los planteamientos de la Unión Europea; entre la educación sentimental actual y sus orígenes, entre la novela clásica y la narrativa moderna. Comparando el pasado y nuestro presente global, el relato analiza los conflictos actuales: la emigración, el multiculturalismo, las diferencias lingüísticas, la emancipación femenina y la transformación de los roles de género. Todo ello en un intenso argumento, no exento de intriga y humor, y con un estilo rompedor que ofrece a tan profundos asuntos un sorprendente cauce.




Soy muy tozuda y sigo creyendo que hay géneros que no se han "hecho" para mí, que no los entiendo o no los comparto. Es lo que me ocurre con la narrativa, nos odiamos pero cordialmente. Pero como soy una persona que procura mantener un ojo abierto, por si las moscas, este odio cordial a veces se transforma en un amor profundo originado por la premisa de que lo que no se conoce se le debe dar una oportunidad para poder opinar. Se trata de mantener la mente abierta y despejada, librarnos de prejuicios que cierran nuestros sentidos y cerebro y, simplemente, dejarnos llevar, como si leyeramos un libro cualquiera por primera vez, y nos permitamos el asombroso hecho de viajar con lo que nos propone el escritor, que es lo que para mí significa leer.

Una novela como la de Neuman, clasificada dentro del género de la narrativa, extensa (más de 500 páginas), ganadora además del premio Alfaguara 2009 -me espantan de entrada las novelas ganadoras de premios, no sé por qué, me resultan un coñazo-, tenía todos los puntos en contra para que yo la rechazara. Pero hubiera sido injusto, muy injusto por mi parte, que mis manías y prejuicios hubieran levantado un muro de incomprensión ante una gran obra, pues realmente lo es.

Debido a mi tozudez, no me importa volver una y otra vez al género. Gracias a ello he descubierto grandes joyas, y, El viajero del siglo, es una de ellas.

Estamos ante un canto y un poema al hecho de escribir, que es una forma de viajar en el tiempo y en el espacio; pero no se trata de un viaje "físico", en el que el cuerpo se desplaza a otro lugar, sino de un viaje histórico, político y literario, donde se descubre a la Europa del siglo XXI a través de la Europa del siglo XIX, a través de un análisis minucioso sobre los grandes estadistas políticos, los grandes hechos históricos, y los grandes escritores, siempre bajo la batuta de las supuestamente inocentes reuniones de los viernes en el salón de la señorita Sophie Gottlieb, paradigma de lo que en el futuro será la mujer liberada e independiente del presente siglo.

La estructura narrativa sorprende desde las primeras páginas: frases contundentes y diálogos ¡entre paréntesis!; pero este recurso no le resta fluidez, al contrario, deja bien claro cuál es el pensamiento de cada personaje, aunque al principio resulte extraño, pero es por la falta de costumbre.

La ciudad imaginaria de Wandernburgo es una ciudad cualquiera en un país cualquiera -aunque puede identificarse con alguna ciudad real centroeuropea-, ciudad laberíntica donde parece que las calles cambian cada día, donde los puntos de encuentro se ubican en diferente lugar a medida que los días transcurren, donde todos sus habitantes desean alejarse de ella pero no pueden, los que siempre quieren marchar a otra parte, pero siempre acaban quedándose: ¿viajar o escapar?, es la pregunta de Neuman.

"En realidad es imposible estar completamente en un lugar o irse del todo. Los que se quedan siempre pudieron haberse ido o podrían hacerlo en cualquier momento, y los que se han marchado quizá pudieron quedarse o podrían volver. Casi todo el mundo vive así, ¿no?, entre irse y quedarse, como en una frontera."

Y éste es el núcleo de la historia, el amor entre el viajero, Hans, y la inconformista Sophie, un amor vivido entre poemas de los grandes autores clásicos, un amor entre el que quiere marcharse y seguir viajando pero se queda, y la mujer que se queda siempre, pese a que pudiera haberse ido o podría hacerlo en cualquier momento. Puede parecer un trabalenguas, pero leyendo esta historia todo está claro como el agua, o como el sonido del instrumento del organillero amigo de Hans, el único elemento real y libre de prejuicios de la historia.

Además Neuman se nos revela como un estupendo filósofo actual, porque, en boca de uno de sus personajes, "Hoy cualquiera se cree capaz de escribir una novela (...). Hoy la gente prefiere comprar un libro que comprenderlo, como si comprando libros uno se apropiara de su contenido."

En estos días me he liberado de muchos prejuicios. Andrés Neuman me ha hecho viajar en el tiempo, con el pensamiento, con la literatura. No ha dejado de susurrarme grandes verdades al oído y he comprendido parte de la historia, incluso he aprendido las sutilezas de los diferentes idiomas que hablamos en este mundo a través del arte de la traducción.

Gracias, mercí, thanks, danke, por una historia tan fabulosa. Y continuemos viajando...

jueves, 22 de abril de 2010

El 4º observador

Autor: Timothy Hallinan

El escritor Poke Rafferty no vio venir el huracán de complicaciones que pondrán su vida del revés cuando decidió contratar a nueve delincuentes para que cada uno le adiestrara en su especialidad. Espías, narcotraficantes y proxenetas le introducirán en los círculos más peligrosos de la exótica y corrupta Tailandia.

No tardará en descubrir que no le hacía falta pagar por ello. Su novia se ha metido hasta el cuello en el tráfico de dinero falso. Su padre le ha involucrado en el robo de unos rubíes a la mafia china. Ahora tiene a los peores criminales de Tailandia, China y Corea del Norte tras él.

Rafferty se verá inmerso en una desenfrenada carrera contrarreloj que le llevará por las calles y agujeros más execrables de Bangkok, a una velocidad de vértigo, para salvar su vida y la de su familia.

¿Y quién es ese hombre misterioso que siempre acecha oculto entre las sombras y observa todo a través de la niebla de su eterno cigarrillo?


No he entendido nada.

El libro, en sí mismo, me ha parecido un verdadero tostón. Creo que nunca me ha costado tanto terminar un libro. Cuando comienzo una historia, me gusta acabarla y pocos son los libros que, en algún momento, he dejado a medias, más exactamente —y si mal no recuerdo— dos. Éste hubiera sido el número tres si no me hubiera comprometido a realizar su reseña. Pero empecemos por el principio.

Poke Rafferty no lleva ni cinco minutos en la acerca cuando descubre a los que le siguen. ¿Qué coño es una acerca? Busquémosla en el diccionario. ¡Anda! ¡María Moliner no lo sabe! ¿O es que el escritor se refería a una acera? La primera en la frente. Sigamos… Mira un trío de manos típicas que se reparten cuando se baraja la genética tailandesa de talla corta y delgada, con el vello y la piel oscura como la de los del noroeste… uff! Hay que ser muy listo para captar las rocambolescas descripciones del autor…

La novela continúa en ese estilo peculiar que el autor crea, un estilo que cree hacerle original pero que a mí consigue sacarme de mis casillas al tenerlo que leer una y otra vez para comprenderlo… ¿o es cosa del traductor? La verdad, no lo sé. Lo que sí que sé —o al menos hasta el día de hoy creía saberlo— es que las obras pasan por un departamento de corrección antes de ser publicadas. Pues bien, ésta, se la han saltado. Cosas como:

… y estaba perdida. Más pérdida de lo que jamás pensó.
Cuando terminar de echar el doble…
…se encoge de hombres…
De ninguna lamanera…
Está a punto volver a hacer.

No deberían permitirse. Luego también encontramos cosas que no tienen mucho sentido como:

El director adjunto se masajea la punta de la barbilla con una uña pintada con esmalte claro. Tanto la uña como la barbilla le dan ganas a Rafferty de darle un puñetazo, o a lo mejor es porque está cansado.
Del cabello mojado de Ming Li gotea agua en la tapicería, sonando como si hubiera una gotera en el techo.

Y así podríamos poner muchos ejemplos. Errores que no dejan entender un argumento que es más enrevesado en su modo de estar escrito que no en su desarrollo. Una historia floja que tanto podía haber transcurrido en Bangkok como en un barrio cualquiera de Nueva York, pobre en descripciones que nos hace perder el sentido de la orientación; personajes fríos, nada interesantes y poco atractivos. Un libro completamente prescindible.

Por cierto… ¿os habéis fijado en la portada de mi reseña anterior? ¡¡Son clavaditas!!



sábado, 17 de abril de 2010

El Baúl de los Recuerdos: La Reencarnación y la vida en el más allá



AUDREY ROSE. El cristal ardiente
(Audrey Rose)
de Frank de Felitta




"Estaba segura, y lo había estado desde las tres y diez de la tarde, que la vida tal como la habían conocido hasta entonces estaba a punto de concluir."





All Bill y Janet Templeton sueñan con una vida simple y tranquila para ellos e Ivy, su hija de once años. Pero sus sueños se convierten en pesadillas cuando Ivy comienza a ser asediada por macabros "recuerdos" de acontecimientos que nunca sucedieron, primero, y después por un misterioso desconocido que no aparta sus ojos de ella. Cuando pensaban que las cosas no podían ir peor, los Templeton tienen que enfrentarse con un horror más vasto de lo que hubieran podido nunca imaginar: una fuerza de ultratumba que amenaza con destruir la única cosa que aman de verdad.

Y es que el misterioso desconocido afirma ser "el padre" de Ivy, que no es otra que la reencarnación de su hija Audrey, muerta en un accidente de tráfico en el que también perdió la vida su madre, y en el que la niña pereció abrasada viva, con lo que su espíritu debe volver en busca de la vida que tan pronto se le arrebató.

A partir de aquí el misterio se adueña del relato y no queda más que convivir con el espíritu reencarnado de una niña cuya muerte prematura no la deja descansar...

Frank de Felitta concibió este relato a partir de una experiencia que tuvo siendo muy niño; un día le preguntó a su padre, un católico no practicante, qué ocurría cuando morimos, a lo que su padre le contestó: "nos vamos a dormir y no volvemos a despertar", lo cual lo puso frenético ante una respuesta que consideraba absurda, sólo veía una eternidad de la nada . Se hizo monaguillo para averiguar las respuestas a su pregunta pero poco duró en su trabajo.
Ya de mayor encontró la respuesta que más le satisfacía a sus cuestiones sobre el más allá: la reencarnación, y en 1976 se publica Audrey Rose, conocida en España como El cristal ardiente, subtítulo del que no voy a desvelar el por qué sin contar un spoiler. Dejaré que lo averiguéis vosotros.
En 1977 se estrenó la versión cinematográfica, Las dos vidas de Audrey Rose, con Anthony Hopkins, John Beck y Marsha mason como protagonistas.

Recomiendo altamente la relectura de esta gran novela. Ante la horda de vampiros y seres sobrenaturales que nos asaltan últimamente, debemos recordar las grandes obras de misterio que no necesitan de estos seres para meternos el miedo en el cuerpo y que, además, nos invitan a reflexionar sobre una de las mayores cuestiones que siempre se ha planteado el ser humano: ¿qué hay más allá de la muerte?.

martes, 13 de abril de 2010

Asesinato Imperial

Autor: Paul Doherty

En una época en la que la influencia del cristianismo en Roma es cada vez mayor, el poder de Constantino se verá amenazado cuando aparecen asesinadas tres prostitutas de La Casa de Afrodita, un famoso burdel frecuentado por el propio emperador. Helena, madre de Contantino, tratará de proteger el futuro de su hijo contratando los servicios de Claudia, la sobrina de un tabernero que se hará pasar por sirvienta para descubrir al verdadero asesino. Pero ella también tiene un secreto que esconder…



Paul Doherty sitúa su novela en un período muy concreto de la historia: durante el gobierno del Emperador Constantino y su madre Elena; una época en la que la religión cristiana ya no es perseguida y donde la iglesia adquiere cada vez mayor influencia. En este escenario histórico, descrito magistralmente por el autor, se desarrolla una trama intrigante de asesinatos que nos hará permanecer interesados hasta el final de la historia.

Tres prostitutas aparecen asesinadas en tres lugares diferentes de Roma. Los tres cadáveres presentan cruces grabadas en la frente y en cada mejilla. Para esclarecer este misterio Helena contrata a Claudia para que entre a su servicio formando parte de los llamados Agentes in Rebus, algo así como el servicio secreto del emperador. Estos personajes que se dedicaban a espiar podían pertenecer a cualquier tipo de clase social: sacerdotes, sirvientes, gladiadores, prostitutas...; cualquier ciudadano podía ser un Agente in Rebus y espiar para el emperador (en este caso, para Helena, su madre).

El libro se devora literalmente por la secillez de su prosa y la habilidad del autor en adentrarnos en la Roma de Constantino sin pecar de pesadez en el retrato de la sociedad de la época ni en los ostentosos detalles que cualquier otro plasmaría para demostrar sus conocimientos. Doherty se centra en la trama en sí, en la investigación de los asesinatos y en el desarrollo de una historia interesante que te mantiene en vilo hasta el final.

Los personajes, descritos de la misma manera, sencilla y clara nos conmueven en su justa medida. Los vemos, los olemos, los tocamos, se hacen accesibles al lector.
Una lectura de la que he disfrutado mucho y un autor muy a tener en cuenta en el futuro.

sábado, 10 de abril de 2010

EL TERCER REICH

EL TERCER REICH de Roberto Bolaño

Reseña publicada em Macgregoradas2010
Udo Berger tiene veinticinco años y su pasión son los juegos de guerra. También tiene independencia económica y una novia a la que ama, Ingeborg. La pareja pasa unos días en el lugar de la Costa Brava donde él veraneaba con su familia. Udo hace instalar en su habitación una gran mesa donde piensa nuevas estrategias para el Tercer Reich, su juego. Y por la noche van a una discoteca y conocen a Charly y Hanna, otra pareja de alemanes. Cuando bajan a la playa, el imprevisible Charly les introduce en la comunidad del lugar, plena de turbios personajes como el Lobo o el Cordero, que tanto pueden ser trabajadores de verano como mafiosos; Frau Else, la guapa encargada del hotel, o el Quemado, un hombre desfigurado y del que nadie sabe nada, aunque insinúan que es extranjero, que fue torturado en su país... El Tercer Reich, un texto inédito escrito en el año 1989, es una espléndida novela de la primera etapa de Roberto Bolaño, el feliz hallazgo de un ejercicio narrativo donde el autor despliega algunos de sus grandes temas, como las extrañas formas del nazismo, o que la cultura –los juegos, o la literatura– es la realidad.




No soy una entusiasta seguidora de la narrativa porque es un género en el que pocas novelas interesantes he encontrado; mucho menos sigo a los autores hispanos, qué le vamos a hacer, tengo mis gustos; sin embargo, ha sido una agradable sorpresa encontrar a Roberto Bolaño, autor chileno, desgraciadamente ya fallecido, y al que debo agradecer esta historia que me ha transportado a momentos de mi niñez y adolescencia.

Bolaño sitúa su relato en un pueblo de la Costa Brava adonde Udo, el protagonista, viajaba para veranear junto a sus padres siendo aún un niño; pero el tiempo ha transcurrido y Udo vuelve a ése lugar junto a su novia Ingeborg, lugar que tantos compatriotas alemanes fijaban como objetivo de sus vacaciones. Yo vivo y conozco la Costa Dorada, lugar en el que hace unos cuantos años también se llenaba de turistas alemanes e italianos; así que, sé lo que Bolaño quiere contarnos: un viaje al pasado quizás para ahuyentar viejos fantasmas, o para encontrarse de nuevo con ellos.

Pero los fantasmas siempre están ahí, al acecho, y una historia vergonzosa para el pueblo alemán es uno de ellos. Conocer a personajes típicos de cualquier pueblo de verano de la costa española, inquietantes, como El Lobo y El Cordero, o misteriosos y esquivos como El Quemado, no harán sino contribuir aún más a que dichos fantasmas permanezcan para seguir perturbando.

Udo es un aficionado obsesivo del wargame "El Tercer Reich", un juego de mesa sobre la gran contienda de la Segunda Guerra Mundial; es el campeón de su país y todo un experto en el tema, y vive la vida como si de un tablero de juegos se tratara, moviéndose entre los hexágonos del juego y de la vida, planificando estrategias y futuras conquistas: Gibraltar, Turquía, la Unión Soviética...Ingeborg, su novia, Frau Else, la dueña del hotel donde se hospeda, Clarita, la camarera de habitaciones...

Pero existen otros peones que entran en el juego: una pareja de alemanes que Udo e Ingeborg conocen durante sus días de descanso, Hanna y Charly, con los que entablan amistad hasta que un día las cosas se tuercen debido a una estrategia mal planificada y Charly desaparece. Todos regresan a Alemania menos Udo, él debe quedarse a esperar a que su nuevo amigo aparezca y acabar, de una vez por todas, con la partida que ha comenzado a jugar con El Quemado, una partida en la que el maestro parece que perderá frente al novato: el hombre torturado no dejará que Alemania y sus torturadores ganen la guerra, el Bien debe triunfar sobre el Mal.

A medida que vamos avanzando en la lectura los personajes adquieren matices oscuros y la trama se vuelve inquietante, muy inquietante. Como en la vida real y en la guerra los acontecimientos se tornan imprevisibles y enigmáticos, haciendo que las últimas páginas sean devoradas con rapidez. No voy a desvelar el final, pero ciertamente es un final que nada tiene que ver con la expectación creada, es imprevisible, como el resultado de un conflicto bélico. ¿Está la historia de parte de Udo? ¿de El Quemado?, ¿de Charly?.

Éso dejaré que lo averigüéis vosotros.

martes, 6 de abril de 2010

Reliquias

Autor: Pip VAUGHAN-HUGHES


Inglaterra, 1235. El hermano Petroc, un joven monje novicio, cae en una trampa urdida por Sir Hugh de Kervezey, antiguo templario e hijo bastardo del obispo. Acusado falsamente del robo de una reliquia de incalculable valor y del asesinato de un sacerdote, se ve obligado a huir y confiar su destino a un enigmático capitán de barco, coleccionista y traficante de objetos sagrados. Dejando atrás su inocencia y aprendiendo a esquivar el largo brazo de la Iglesia, comenzará así una nueva vida en la que no faltarán las aventuras llenas de acción, conocerá el amor y la sombra de Sir Hugh de Kervezey planeará sobre él sin descanso.


Ante esta sinopsis uno puede pensar que va a encontrarse con un relato lleno de acción y aventuras, plagado de monjes, templarios y traficantes de reliquias sagradas… ¡nada más allá de la realidad!

Reliquias (aún trato de averiguar el porqué de este título) es la historia de un joven novicio (el noviciado le dura tres páginas) que se ve inducido a cometer un delito y es pillado con las manos en la masa. Es acusado injustamente del robo, puesto que él pensaba que lo cogía de manera lícita para el obispo, y del asesinato del monje que lo descubre en tal fragante acción. En realidad es engañado por el Sir Hugh de Kervezey cuyo «título» de templario no aporta nada novedoso ni interesa para nada a la trama, podría haberse tratado de cualquier otro tipo de soldado o simplemente haber sido un matón a sueldo. La cuestión es que sólo le sirve al autor como excusa para situarnos la historia en una época determinada porque, aunque la sinopsis hable de templarios, no se trata de una novela histórica, no enlaza situaciones con hechos históricos relevantes sino que se limita a narrar la historia de Petroc a bordo del Cormorán, el barco pirata que lo acoge en su huída.

A medida que me iba empapando de la historia de Petroc, iba recordando aquellas aventuras típicas de la literatura fantástica en las que un joven bastante tonto y sin experiencia se convertía en un hombre (y ya de paso, en héroe). La única diferencia con aquellas historias es que no están ambientadas en mundos imaginarios ni salen criaturas mágicas. La escritura es fluída, sin muchas florituras y aunque no sea una novela de acción propiamente dicha, te atrapa lo suficiente como para llegar hasta el final.

En cuanto a los personajes, no hay mucho que decir. Son bastante típicos y sosos, con poca personalidad (exceptuando a Petroc), y trabajados en poca profundidad tanto psíquica como psicológicamente. Tenemos al protagonista-héroe de la historia, su amigo del alma, el malo, el extraño que le ayuda y que se convertirá en un eje importante en su vida, la chica…; pero, en general, poco nos aportan y tampoco nos dejan satisfechos con sus previsibles hazañas.

Reliquias es el primer libro de lo que pretende ser una serie y aunque puede leerse de manera independiente, es de suponer que en las siguientes aventuras de Petroc, habrá un hilo argumental que nos esclarecerá pequeños detalles que no han quedado del todo claros en este libro. O eso, o es más simple de lo que yo suponía.

En resumen, una historia entretenida, sin grandes pretensiones y fácil de olvidar.