BLOG EN OBRAS.

Disculpad las molestias

viernes, 5 de marzo de 2010

El caballero desnudo

Reseña publicada en McGregoradas2010






Él no podía negarse.

John Parker-Roth no cree que el matrimonio sea necesario para alcanzar la felicidad. Prefiere continuar dedicando su atención a la horticultura, pero si encontrara a una mujer que compartiera su pasión por las plantas, una mujer sensata y tranquila, puede que entonces reconsiderara esa opción. Pero seguro que esa bella mujer que acaba de caer en su regazo no es ella, porque no posee ninguna de esas dos admirables cualidades. Aunque es cierto que la señorita Margaret Peterson tiene muchas cosas a su favor. Para empezar es una verdadera señorita inglesa, que se ruboriza adquiriendo un exquisito color rosado. Y además no va completamente vestida. Su boca carnosa pide a gritos que la besen. Ojala no se moviera de esa forma. Oh, Dios mío. Imposible ignorar la repentina visión de ella en su cama, aunque eso sería lo correcto.
¿Qué? ¿De verdad le estaba pidiendo Meg que la besara? Bueno, bueno. John Parker-Roth es un verdadero caballero por encima de todo y por lo tanto no puede negarse a la petición de una dama.

Autor: Sally Mackenzie

 Soy una entusiasta seguidora de la novela romántica desde que tengo uso de razón. Es un género que ha evolucionado enormemente desde sus inicios, y dentro del cual hay grandes obras maestras; no en vano, "Orgullo y Prejuicio" de Jane Austen es mi novela favorita, clásico inmortal que jamás pasará de moda, libro de cabecera que he leído varias veces y que nunca me cansaré de leer, obra que sigue atrapando a las nuevas generaciones porque su temática sigue siendo condenadamente actual. Pero también es cierto que es un género plagado, desgraciadamente, de bodrios insufribles que han contribuído a que surgieran muchos detractores que han menospreciado e infravalorado esta clase de novelas.
Y la evolución de este género, junto con su interacción con otros, hace que en la actualidad nos encontremos con tipos o subgéneros de novela romántica: actual, histórica, vampírica, paranormal, erótica, o una combinación de ellos, todos con gran aceptación y un público fiel que sabe lo que quiere y que cada vez es más exigente.

Por ello creo que Sally Mckenzie vive en otro mundo y no sabe lo que ocurre en el planeta Tierra, y ni siquiera creo que se de cuenta de que esta novela contribuye a dar argumentos a los detractores del género romántico para que continúen menospreciándolo.
No me duele hacer una mala crítica, pero cuando la hago es porque el libro realmente se la merece y detesto que los lectores pierdan el tiempo con productos infumables.

El caballero desnudo es el cuarto libro de la serie NAKED -desnudo-, y me ha defraudado; lo ha hecho pese a que empieza muy bien, con una especie de "flashforward", un salto adelante en la trama para volver inmediatamente al presente, con una situación un poco subida de tono, con una protagonista -Meg-, que parece ser atrevida, ingeniosa, ocurrente y divertida...pero que resulta ser un espejismo que dura unas pocas páginas, devolviéndonos a un desierto que durará toda la novela.

La acción transcurre en la Inglaterra victoriana, supongo, y no porque me lo diga la autora -uy!, se le olvidó ese pequeño detalle-, sino porque lo deduzco de sus pobres descripciones sobre vestidos y horquillas de pelo, horquillas "diabólicas" que siempre se desprenden de los cabellos de la protagonista por su afición a revolcarse entre los arbustos. El protagonista masculino también prometía, por fin un hombre que es capaz de ruborizarse como una mujer...otro espejismo.

Me engañó, sra. Mackenzie, los protagonistas resultan ser cursis, ñoños, tontos y muy ingenuos; todo el mundo sabe lo que quieren, menos ellos; todo el mundo sabe lo que les conviene, menos ellos; todo el mundo sabe que se aman, menos ellos; caray! ¿se puede ser tan botarate?. Y todos quieren verlos casados, menos ellos. Estoy de acuerdo en que estamos ante una época llena de prejuicios, rumores destructivos y convencionalismos sociales que podrían echar por tierra una reputación por culpa de un comportamiento "indecente" o inapropiado, pero es que el resto de los personajes, ¡son todos unos libertinos!, hasta aquellos que por su edad comenzarían a toser ante el mínimo esfuerzo de levantar una taza de té (no digamos ante un encuentro sexual).

El hecho de que los protagonistas sientan una desmedida afición hacia la horticultura (??), no contribuye para nada al interés del relato; sólo es una excusa para que la insufrible Meg disfrute revolcándose -otra vez- entre los arbustos; y siempre la "pillan" el resto de los personajes, los cuales también se revuelcan en los mismos arbustos. Pero si esos revolcones son tan inocentes que provocan risa; no hay chispa, no hay situaciones que nos hagan sonrojar ni mordernos los labios, ni suspirar, así que, no entiendo por qué la protagonista acaba siempre hecha unos zorros, con el vestido embarrado y perdiendo las diabólicas horquillas que son sustituídas por las hojas de los arbustos, (ay, Dios).

La trama resulta aburrida, inverosímil y repetitiva hasta no poder más. Leyendo piensas que acabas de tener un "deja vú", pero no es así; volviendo unas páginas atrás, ¡la situación es la misma, y los diálogos también!.

Resultan mucho más interesantes los encuentros entre los personajes secundarios que entre los protagonistas, los cuales transcurren entre conversaciones repetitivas, babas y gateos de bebés. Lo único que cosidero algo, no mucho, ingenioso, es lo que piensan dichos personajes, más que lo que dicen.

En conclusión, existen novelas románticas, muchas, estupendísimas, pero ésta no es una de ellas. El misterio impenetrable sobre el criterio de las editoriales a la hora de publicar según qué novelas seguirá siendo eso, impenetrable. A la sra. Mackenzie le recomiendo leer unas cuantas antes de ponerse a escribir: novelas de autoras geniales en el tema como Sherrlyn Kenyon, J.R. Ward, Lisa Kleypas, Julia Quinn, Robin Schone -que te hace subir los colores como nadie-, o nuestra genial y magnífica Nieves Hidalgo.

Novela completamente prescindible, no perdáis el tiempo.

Carolina.

6 comentarios:

LadyMarian dijo...

jajajaja!!! Buenísima crítica! Y después dicen que yo soy mala! Qué barrida! Y cómo me reí. jajaja!

Rubores y libertinos, además de todas las otras "maravillas"?! Es ideal para mí, no? ;-P

No he leído ninguno de Sally Mackenzie (al menos que yo recuerde) justamente porque pensé que iba a ser algo así.

Yo uso la escoba pero a vos no te hace falta. Casi me está dando lástima la pobre Sally ;)Me estaré ablandando?
Besos

Carolina dijo...

Queridísima LadyMarian:
Más que una escoba he utilizado una aspiradora, pero es que es un libro tremendamente malo!
Créeme si te digo que mientras lo leía pensé en tí y en tu escoba y me dije "seguro que LadyMarian pensaría lo mismo", pues definitivamente es, desde luego, "para vos", pero para poner tu escoba a 350 km./h, velocidad máxima para un producto horroroso.
Sólo decirte que me divertí más criticándolo que leyéndolo.
Ah! y por favor, no te ablandes, que siempre existirán bodrios para barrer como éste.
Besos!!

Belén dijo...

¡coño! (con perdón) pero hasta dan ganas de leerlo para poder opinar. ¿Tan malo es? Te lo pediría si no fuera por la enooorme lista de buenos libros que esperan en mi estantería para ser leídos. Una pena. Cuando lees algo así piensas, sobretodo, en el precioso tiempo que has perdido y que podías haberlo empleado leyendo algo mejor o incluso durmiendo (seguro que hubiera sido tiempo mejor aprovechado)

Carolina dijo...

Hola, sister, es verdad lo que dices: menuda pérdida de tiempo.
Pero estoy por pasártelo a ver qué opinas tú (creo que no sería muy diferente a lo que yo opino, igual que lo que pensaría LadyMarian, ya que nuestros gustos son muy parecidos y sabemos de lo que hablamos, no como otras, ya sabes).

Miren dijo...

Hola Carolina:

Pues otra novela que no pienso leer. No soy una apasionada del género romántico, aunque alguna vez que otra, haya leído a Julia Quinn y Victoria Holt, y confiese que no me han disgustado.

Coincido que es un género que se ha ido deteriorando con el paso del tiempo y que tras nombres de auténticas maestras como Jane Austin, o las hermanas Bronte, actualmente se ha perdido en un maremágnum que no se sabe muy bien a qué género pertence.

Gracias por la recomendación,

Saludos
María José Cádiz (Miren)

Carolina dijo...

Querida María José, sea usted bienvenida!
Gracias por dejar tu comentario tan valioso, muuuchas gracias guapa.

Pues mira, es cierto, aunque gracias a Dios, existen muy buenas autoras en el género. Además de las mencionadas también están Lara Adrián o Katrhyn Smith (aunque su Hermandad de la Sangre decaiga en las últimas novelas.
Gracias también a que tenemos en España a Nieves Hidalgo, que además de ser genial escribiendo es muy estudiosa y sus novelas tienen siempre pinceladas históricas, además de ser mejor persona que escritora (que ya es decir, te lo aseguro). También está Ángeles Ibirika: su novela "Entre sueños" me hizo llorar como una condenada.

En fin, que también existen bodrios en el género y tengo uno entre manos que voy a reseñar (de una autora española que además como persona deja mucho que desear).
Ya te iré contando...

Un beso enorme...