BLOG EN OBRAS.

Disculpad las molestias

martes, 17 de noviembre de 2009

La maldición de Thot

1883.
La maldición milenaria de una divinidad egipcia se cierne sobre el barrio de Whitechapel.
La reencarnación del mal ha empezado con el asesinato de varias prostitutas pero amenaza con algo mucho peor...
Sarah Kincaid tendrá que viajar hasta Egipto para resolver un caso que no sólo pone en peligro la continuidad del Imperio británico sino la de la propia especie humana.



Autor: Michael Peinkofer

El barrio de Whitechapel, un lugar de calles angostas y lúgubres donde los mendigos tratan de arañar alguna limosna y de tabernas de mala muerte repletas de borrachos, escenario del salvaje asesinato de varias prostitutas. Como firma de su crimen, el asesino añade siempre un símbolo de la antigua divinidad egipcia Thot, lo que añade mayor misterio a tan sórdido suceso...
Tanto la Familia Real como Scotland Yard consideran que Sarah Kinkaid, una inquieta arqueóloga, hija del que fue uno de los más reputados investigadores de los misterios del pasado, puede ser clave en la investigación de aquel caso. Pero ¿por qué la Corona muestra tanto interés en resolverlo? ¿Puede que tenga algo que ver el hecho de que el sobrino de la mismísima reina sea miembro de la Liga Egipcia? ¿Cuánto tardarán en empezar una revuelta los habitantes de Whitechapel si no se descubre al criminal?

Con la ayuda de su amigo Du Gard, un visionario adicto al opio, Sarah Kincaid tratará de reconstruir su propia versión a partir de las pocas piezas de que dispone... Las muertes parecen apuntar al Libro de los Secretos, perdido hace dos mil años en Egipto, y que contiene las indicaciones para llegar al templo de Thot y acceder a una fuente de poder inimaginable. ¿Quién desea ese libro y para qué? ¿Qué podría ocurrir si cae en manos equivocadas?

2 comentarios:

Carolina dijo...

Me gustó, la verdad. Nunca se me hubiera ocurrido relacionar los asesinatos de Whitechapel con el lejano Egipto.
Es original pero yo hubiera aprovechado más el personaje de Du Gard, el más interesante.

Belén dijo...

Flojea, flojea... no sé en qué es ¿será por desaprovechar el personaje de Du Gard? ¿Por el final que me ha dejado un tanto fría? Desde luego, el tema es original e intrigante, de ahi que me haya quedado un poco a medias... supongo que el que lo haya leido, me entenderá.