BLOG EN OBRAS.

Disculpad las molestias

viernes, 29 de mayo de 2009

El río de las promesas

Autor: Sonia Marmen

La vida de Alexander McDonald, soldado del ejército inglés que ha
intervenido en la conquista de Nueva Francia, está a punto de dar un vuelco radical a raíz de la disolución de su regimiento.
Haciendo oidos sordos a las súplicas de su hermano Coll de regresar con él a su amada Escocia, Alexander ha elegido quedarse para realizar sus sueños de gloria y fortuna recorriendo Canadá.
Pero ni esa decisión de forjarse una nueva vida en los bosques canadienses había conseguido atenuar su pena. Los recuerdos aún quedaban ensombrecidos por la niebla; a veces se trataba de un olor, otras del destello de su mirada o de aquella encantadora sonrisa que le había arrebatado el corazón. Alexander sabía que nunca podría olvidar a Isabelle Lacroix, aun sabiendo que se había casado con otro hombre, el notario Pierre Larue.

Pese a la pasión irrefrenable que unía a Alexander e Isabelle, las circunstancias propias de tiempos convulsos como los que les había tocado vivir los habían separado... hasta el día en que el azar se había conjurado para que se vieran otra vez antes de que Pierre y Etienne, el hermano de Isabelle, urdieran un plan para deshacerse de la incómoda presencia de Alexander.

Pero nada ni nadie puede interponerse cuando un amor es inquebrantable y las promesas están selladas con sangre.

3 comentarios:

Carolina dijo...

Bueno, ahora estoy a medias con La novia de china (MJ Putney) y La reina oculta (J Molist). De momento tendré que aparcarla, aunque no serí la primera vez que tengo un mano a mano con tre y hasta cuatro libros. Saludin a tod@s!

Nora dijo...

Me encanta la entrada, me gustaría conseguir ese libro, adoro todo ese tipo de novelas,como también la del post anterior, que la leí en mi niñez

Belén dijo...

Hola Nora.

Lo cierto es que me ha costado Dios y ayuda terminar este libro.
En el libro anterior (La tierra de las conquistas), Sonia nos dejaba con la miel en los labios pendientes de que se resolviera una situación. Bien, la situación se resuelve pero a base de hacer sufrir a unos personajes desmesuradamente. Si que es cierto que la época es turbulenta y que no lo tenían nada fácil pero... ¿tiene que morir tres veces el protagonista para aumentar el suspense? Más bien aumenta el aburrimiento y las situaciones absurdas.
No me ha dejado un buen sabor de boca.